Agronautas, los líderes tecnológicos del campo colombiano

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Agronautas, los líderes tecnológicos del campo colombiano
Octubre 23, 2017

Agronautas, los líderes tecnológicos del campo colombiano

Después de estar 21 días en China aprendiendo sobre tecnologías agrícolas, 41 jóvenes rurales regresaron a Colombia dispuestos a seguir sembrando progreso en sus territorios, y demostrar que el campo colombiano es sinónimo de innovación y sostenibilidad.

Es tal la pasión y el orgullo con el que hablan sobre su vida en el campo, que es imposible no escucharlos con atención. Viven en diferentes regiones del país, pero comparten una misma visión: la mayor riqueza que puede tener el ser humano es el campo.

Para ellos cada día es una oportunidad de sembrar futuro y paz en sus territorios, al tiempo que siguen los pasos de sus padres y abuelos quienes les enseñaron el valor de la tierra. Son conscientes que en sus manos está lograr que la integración generacional en las zonas rurales del país no desaparezca como muchos han augurado, y que por el contrario, cada vez sean más los jóvenes que decidan trabajar en el campo en lugar de emigrar a las ciudades.

Lograrlo implica preparación y compromiso, dos cualidades que para Planeta Rural (fundación que busca visibilizar la labor de los jóvenes campesinos), son clave para lograr que el mundo mire al campo como una oportunidad para crear riqueza y apoyar a la sostenibilidad del planeta. Así lo manifestó su co-fundadora Nazly Ortiz durante una rueda de prensa con motivo del regreso de China de 41 jóvenes rurales (18 de ellos miembros de la Red Nacional de Jóvenes Emprendedores de Colombia), donde participaron de un curso de técnicas agrícolas, gracias al apoyo de la Embajada de China, Planeta Rural y la Agencia Presidencial de Cooperación, APC-Colombia.

La mayoría de ellos provenientes de municipios de Córdoba, Meta, Arauca, Casanare, Cundinamarca, Antioquia y Caquetá, que por años se vieron afectados por el conflicto armado, estos 41 jóvenes regresaron a Colombia dispuestos a trabajar su tierra desde una perspectiva más actual, apoyándose en procesos tecnológicos innovadores que les permitan sacarle el mayor provecho a cada cosecha.

Fueron en total 21 días los que pasaron en el país asiático, más exactamente en las provincias del Distrito de Datong y la provincia de Qinghai del Distrito de Ledu, donde vieron cómo los chinos trabajan las técnicas de cultivos de alto rendimiento, control de plagas, raigambre de los cultivos, la relación entre condiciones metereológicas y producción agrícola, así como los principios para una fertilización razonable.

“Vimos lo que hacen en China y eso nos ayudará a complementar lo que venimos haciendo en nuestros emprendimientos y proyectos productivos en cada una de nuestras regiones con nuestras comunidades”, explicó Jairo Lozano, del Peñol, Antioquia, quien agregó que tanto para él como para el resto de sus compañeros de viaje, esta experiencia fue un sueño hecho realidad.

Y aunque muchos podrían preguntarse qué tienen China y Colombia en común en términos agrícolas, la respuesta es que a pesar de estar a miles de kilómetros de distancia y tener dos culturas completamente diferentes, comparten la manera de trabajar la tierra. “En términos agrícolas en Colombia estamos bien, muchas de las tecnologías que vimos ya las estamos aplicando acá, lo que nos diferencia es que allá se maneja el tema de la cooperación mientras que acá las cosas funcionan en torno a la competencia. Aquí los vecinos compiten por quien tiene la mejor parcela, mientras que en China entre los dos compran la maquinaria para que el cultivo los beneficie a los dos por igual”. Así lo manifestó Urabá del Sol, del municipio de San Rafael en Antioquia, durante su intervención en la rueda de prensa que tuvo lugar en un hotel en el norte de Bogotá, donde ratificó que este viaje fue un reconocimiento al trabajo que cada uno de ellos viene realizando con sus comunidades. De igual manera, explicó que al igual que ellos hay miles de jóvenes rurales en Colombia que están llevando procesos comunitarios, asociativos, productivos que evidencia la vinculación de la tecnología al agro.

“Los jóvenes tenemos la bandera de la esperanza porque no solo pensamos en el tema de la revolución verde, también tenemos presente aspectos como sostenibilidad y calidad de vida”, agregó Urabá, lo que sin duda les da una ventaja sobre las generaciones anteriores que no contaban con las herramientas y espacios de intercambio de conocimiento como este curso, para mejorar sus habilidades.

Es precisamente con este objetivo que APC-Colombia y el Ministerio de Relaciones Exteriores gestionan cursos bilaterales como este de técnicas agrícolas en China, que en esta oportunidad contó con el apoyo de la Embajada de China. Lo que se busca es que cada uno de los 41 jóvenes que viajó fortalezca sus capacidades en desarrollo rural en beneficio de sus comunidades, y por ende, del país. Una manera de demostrarles que respetamos y valoramos su trabajo ya que son ellos la semilla de cambio e innovación del campo colombiano, escenario clave para la construcción de paz que se está llevando a cabo en el país.